Relaciones Internacionales – Comunicación Internacional

Fallece Máximo Cajal, un gran diplomático

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En un tuit de tres líneas resumí mis sentimientos cuando me enteré de su fallecimiento el 3 de abril por la nota de Fernando Swartz en El País.

Máximo Cajal, un gran diplomático y una magnífica persona. Puso firmes a dictadores y a los EE.UU. No olvidaré las negoc sobre los F-16.

FELIPE SAHAGÚN

05/04/2014

MÁXIMO CAJAL

Pasión por la política internacional

«¡Qué difícil es encontrar a un diplomático español interesado de verdad en la política internacional!», me decía hace años uno de los mejores ministros de Exteriores de la democracia. «En el servicio exterior tenemos grandes poetas, excelentes numismáticos y magníficos expertos en caballos, pero internacionalistas, apasionados por la política internacional, muy pocos».

Máximo Cajal, fallecido el miércoles por la noche tras muchos años de lucha con el cáncer, era uno de ellos. Hasta los últimos días de su vida siguió como una sombra, siempre con voz queda y media sonrisa, respetuoso hasta con los que no se merecían su respeto, dando lecciones con sus preguntas y sus comentarios atinados en los principales think tanks (Elcano, Fride, CESEDEN, Alternativas…) de Madrid, con sus artículos y declaraciones en los medios y con su defensa firme de una visión liberal del mundo.

Hijo de un maestro y abogado que, por su eficacia, se ganó la amistad de Miguel Maura e Indalecio Prieto, Cajal, nacido en Madrid en 1935, ingresó en el cuerpo diplomático a los 30 años y en los 49 siguientes fue casi todo, salvo ministro.

Dio sus primeros pasos, como todos los de su generación, a la sombra de Fernando María Castiella, recibió su bautismo diplomático en Tailandia, se bregó en la Oficina de Información Diplomática en los dos últimos años del franquismo y con Marcelino Oreja en el primer mandato de Suárez y, tras las elecciones del 79, se estrenó como embajador en Guatemala, donde, a los seis meses de llegar, sufrió la tragedia que le marcó y, en cierta medida, marcó durante años las relaciones de España con una parte de Iberoamérica.

En docenas de entrevistas y en su libro ¡Saber quién puso fuego ahí!, publicado en 2000, explica lo sucedido el 30 de enero de 1980 en la embajada española de Guatemala: la entrada de docenas de campesinos indígenas quichés y estudiantes, el asalto brutal de la policía, el incendio de la sede diplomática y la muerte de casi todos los manifestantes, funcionarios y diplomáticos –entre ellos el secretario Jaime Ruiz del Árbol, y el canciller– que había dentro.

Cajal sobrevivió con quemaduras de tercer grado en el 17% de la superficie de su cuerpo y gracias a la ayuda de Cruz Roja y de periodistas como Joaquín Tagar y Ángel Luis de la Calle, que hicieron guardia a su vera en el hospital durante cinco días (el tiempo en el que fueron secuestrados y asesinados los pocos supervivientes de la tragedia), hasta que lograron trasladarlo a dependencias estadounidenses.

Un año después era nombrado cónsul general de España en Nueva York, con Reagan ya en la Casa Blanca. De allí pasó a la embajada en Estocolmo, donde le tocó representar a España en la Conferencia de Desarme, y en 1985 regresa a Madrid para hacerse cargo, primero, de la Dirección General para América del Norte y Pacífico, y, en pocos meses, tras la sustitución de Fernando Morán por Fernández Ordóñez en la cartera de Exteriores, de la Secretaría General de Política Exterior.

A partir del 87 se hace cargo de las negociaciones con EEUU en respuesta al referéndum del 86 sobre la OTAN, que exigía, aparte de la desnuclearización y la no integración en la estructura militar de la Alianza, «una reducción progresiva de las fuerzas extranjeras en España».

Concretado ese compromiso en la retirada de los 72 F-16 estadounidenses de Torrejón, Cajal pilotó con éxito, como embajador en misión especial, asesor de Ordóñez y diplomático de confianza de Felipe González, uno de los desafíos más difíciles de la diplomacia española desde la muerte de Franco.

En su primer libro, El Convenio para la Defensa entre España y Estados Unidos (1990), explica los detalles de aquel reto, que equilibraron un poco la relación tan desigual de España con EEUU heredada de la dictadura, adaptaron esa relación a los acuerdos de integración en la OTAN y se ganaron el respeto de España en EEUU, sin el cual nunca se habría lanzado en Madrid el proceso de paz para Oriente Medio ni un ministro socialista español como Javier Solana habría llegado a la secretaría general de la OTAN.

Aunque los principales éxitos en la diplomacia actual suelen ser fruto del buen trabajo de equipo, es indiscutible la aportación callada y eficaz de Cajal a la revisión de las relaciones con EEUU, al establecimiento de relaciones diplomáticas con Israel y a la celebración de la Conferencia de Paz de Madrid para Oriente Próximo en octubre del 91, como subsecretario de Exteriores. En los diez años siguientes fue embajador en París (94-96), puesto del que dimitió tras ser ninguneado por Aznar en su primera visita oficial a Francia, y cónsul en Lisboa y Montpellier. Hasta el 2000 no se afilió al PSOE, aunque toda su vida fue acusado de militante por sus adversarios de la derecha.

En 2002, frustrado por el apoyo de Aznar a Bush tras el 11-S, decide jubilarse y el PSOE lo aparta tras las numerosas protestas que provoca la publicación en 2003 de su segundo libro, Ceuta, Melilla, Olivenza y Gibraltar ¿Dónde acaba España?, en el que proponía la cesión a Marruecos de las dos ciudades y demás posesiones españolas en el norte de África. Es cierto que lo proponía, pero hay que leer las 300 páginas del libro para ver que no defendía regalo alguno, sino un acuerdo complejísimo, puede que imposible, pero mejor documentado y argumentado que todas las críticas recibidas de quienes, en su mayor parte, jamás han leído el libro. Es un trabajo riguroso de investigación que muy pocos diplomáticos están acostumbrados a hacer.

Zapatero y Moratinos lo sacaron de la jubilación para representar a España en el proyecto de Alianza de Civilizaciones. En Sueños y pesadillas. Memorias de un diplomático, Cajal ajusta en 2010 cuentas con la Historia, rebate los innumerables y, con frecuencia, infundados, ataques recibidos y desmenuza los pasos con los que la diplomacia consolidó la democratización, colocando a España en el sitio que merecía.

Máximo Cajal, diplomático, abogado y escritor, nació en Madrid el 17 de febrero de 1935 y murió en la misma ciudad el 3 de abril de 2014.

La quema de la embajada española en Guatemala (TVE 2)

La quema de la Embajada de España, en la que fallecieron 38 personas, entre ellas varios ciudadanos españoles, ocurrió durante el gobierno de Romeo Lucas García (1978–1982),  uno de los más sanguinarios, corruptos y degenerados presidentes de Guatemala.

A pesar de que han sido publicadas varias versiones extrajudiciales de los hechos, estos jamás han sido esclarecidos por nuestras autoridades. Luego, los tribunales de justicia no han juzgado ni castigado a los responsables.

La versión del “régimen luquista” sobre la quema de la Embajada de España no es confiable, dado que varios de sus más altos funcionarios, incluyendo el propio Lucas García (ya fallecido), tuvieron participación en los hechos. Tampoco existió voluntad política para alentar una investigación independiente e imparcial, al extremo que no se protegió al único sobreviviente, Gregorio Yuxá, quien fue brutalmente asesinado al día siguiente.

Después de 30 años la justicia oficial no ha esclarecido los hechos punibles acaecidos en aquel trágico día, al igual que la gran mayoría de delitos que se han cometido en el territorio nacional. Sin embargo, siempre mantenemos la confianza en que la justicia se demora, pero llega. La oportunidad de que conozcamos la verdad de los hechos debería de ser ahora que vivimos en democracia.

En todo caso, sostenemos que la verdad no debe ocultarse en una genuina democracia; la verdad es libertad positiva, es esencial para el crecimiento y la vida, es fundamento de la integridad espiritual. Una sociedad que no privilegia la verdad está en bancarrota moral. Por otro lado, sin justicia jamás habrá paz en Guatemala. (FUENTE: http://www.elperiodico.com.gt/es/2010…) Publicado el 6/03/2013  CONFINES Videoclips)

Declaración de Máximo Cajal desde Madrid ante el juez de Guatemala que investiga la quema de la embajada (25 de abril de 2012. Fuente: elperiodicovideos)

Véase también:  Máximo Cajal dice que la quema de la Embajada española en Guatemala fue una película de horror  (Incluye referencia a las declaraciones en la Audiencia de Máximo y de Beatriz)

EL PAIS.

Estados Unidos protege desde el domingo la vida de Máximo Cajal, embajador de España en Guatemala, después de que el único superviviente de los ocupantes de la embajada española fuera secuestrado del hospital donde se encontraba, el mismo en el que estaba internado el señor Cajal, y asesinado posteriormente. El cadáver de Gregorio Yuja Xona, con un cartel en el que se lela «ajusticiado por terrorista», fue lanzado desde un automóvil que circulaba a gran velocidad frente al edificio del rectorado de la universidad, al sur de la capital. Otros tres asesinatos políticos se han producido en las últimas horas en la capital guatemalteca.

La forma en que se realizó el traslado de Máximo Cajal a la embajada norteamericana demuestra hasta qué punto eran justificadas las precauciones en torno a la seguridad personal del diplomático. Colegas de otros países aconsejaron al representante español que buscara un lugar diferente a la residencia oficial para su convalecencia. Varios embajadores acompañaron en todo momento al señor Cajal en el traslado, y se solicitó oficialmente que no hubiera presencia de la policía local en la comitiva.En las últimas horas ha mejorado de forma notable el estado de salud del embajador de España en Guatemala, Máximo Cajal, después de la ligera recaída del sábado. La fiebre, que llegó a 39,5 grados dicho día, ha bajado, lo que ha hecho descender el temor de una infección seria. De cualquier forma, no está descartada la posibilidad de trasladar al embajador Cajal al centro de quemados de Houston (Texas) o a un hospital en Panamá, para continuar allí la convalecencia. El diplomático español tiene quemaduras, algunas de tercer grado, en el 17% de la superficie de su cuerpo.

Desde su traslado a la sede de la embajada de Estados Unidos en Guatemala, ha sido imposible hablar con el embajador español. Además de las razones de seguridad, los médicos han establecido un rígido sistema de protección para el enfermo, con el fin de evitar infecciones. En las horas siguientes al incendio de la embajada, la habitación del hospital donde fue internado el diplomático estuvo permanentemente atestada de personas, y apenas hubo precauciones… seguir leyendo

Máximo Cajal: biografía y bibliografía

    BIOGRAFÍA

 


•  Nacido en Madrid, 1935
•  Licenciado en Derecho
•  Ingreso en la Carrera Diplomática en 1965
•  Entre 1965 y 1987 sirvió en Bangkok, París, Hong Kong y Ministerio de Asuntos Exteriores.
•  Director General de la Oficina de Información Diplomática, 1978-1979
•  Embajador en Guatemala, 1979 – 1980
•  Cónsul General en Nueva York, 1981-1983
•  Embajador en Suecia, 1983 -1985
•  Director General de Asuntos Políticos de Norteamérica, 1985
•  Secretario General de Política Exterior, 1985 -1988
•  Embajador, Representante Permanente en el Consejo del Atlántico Norte, 1990 -1991
•  Subsecretario de Asuntos Exteriores, 1991-1994
•  Embajador en Francia, 1994 -1996
•  Cónsul General en Lisboa, 1997-1999
•  Ascendido al rango de Embajador de España, 2000
•  Cónsul General en Montpellier, 2001- 2002
•  Jubilado en Diciembre 2002
•  Representante Personal del Presidente del Gobierno para la Alianza de Civilizaciones, Diciembre 2004.

 

    BIBLIOGRAFÍA

 

·  Autor de: << Saber quién puso fuego ahí. Masacre en la Embajada de España>>, Siddhart Mehta Ediciones, Madrid 2000.

·  << Ceuta, Melilla, Olivenza, Gibraltar ¿Dónde acaba España?>> , Editorial Siglo XXI, 2003

·  Artículos publicados en el diario El País:

·  Blasfemia>>, 14.2.2006

·  << Ankara, Bruselas, Madrid, Rabat: un hilo conductor>>, 27.11.2005

·  << Cruzada >>, 3.9.2005

·  << Alianza de Civilizaciones >>, 4.7.2005

·  << La masacre de la Embajada de España >>, 29.1.2005

·  << Ser Iñaki Gabilondo>> , 4.12.2004

·  << Víctimas del otro terrorismo>> , 25.6.2004

·  << No fallemos >>, 30.5.2004

·  << Otra Política Exterior >>, 21.3.2004

·  << Francia >>, 12.7.2003

·  << Clientes o aliados >>, 16.6.2003

·  << Guantánamo >>, 8.5.2003

·  << Los platos rotos >>, 18.3.2003

Actualización: Muere ex embajador Máximo Cajal http://www.lahora.com.gt/index.php/nacional/guatemala/actualidad/193762-actualizacion-muere-ex-embajador-maximo-cajal

 
FERNANDO LEON 23/01/2004

Después de una vida en la diplomacia española, Máximo Cajal se ve envuelto en la polémica por su libro Las fronteras improbables de España (Ceuta, Melilla, Olivenza y Gibraltar) , que ayer presentó en Badajoz.

¿Sabe lo polémico que es hablar de Olivenza?

— Me llama la atención que la prensa local diga que propugno el condominio de Olivenza. No han leído el libro. Al contrario, mantengo que la geografía da la razón a España, que el remedio sería peor que la enfermedad. Jamás me han oído hablar del condominio, yo abomino del hispano-británico que pretende este Gobierno.

¿Puede ser origen de un conflicto como dice la CIA?

— Me parece una exageración. Lo que sí digo es que es un irritante en la relación bilateral. Me sorprende que aquí haya molestado que hable del tema. Es una realidad y no se resuelve escondiendo la cabeza. No es como Gibraltar, pero está ahí.

¿La solución?

— No propongo soluciones, que conste, y en absoluto el condominio, pero habría que buscar alguna fórmula, que no tengo.

¿Qué hacen los gobiernos?

— En el caso de Olivenza mirar a otro lado, vanalizarlo… MORE

Por Miguel A. Aguilar.
EL SIGLO Nº 884 -7 de junio de 2010
 
Overlapping integration and identities
Edited by Wolfgang Zank (2009)
 
 
 
 

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