Relaciones Internacionales – Comunicación Internacional

La Estrategia Española de Seguridad

| 0 Comentarios

El 31 de mayo de 2013 el Consejo de Ministros español aprobaba la Estrategia de Seguridad Nacional (ESN 2013), una revisión y actualización de la elaborada bajo la dirección de Javier Solana en el último Gobierno de Rodríguez Zapatero, y un decreto por el que se establece el primer Consejo de Seguridad Nacional.

VERSIÓN OFICIAL

Así lo contó RTVCyL

 TEXTO COMPLETO de la Estrategia de Seguridad Nacional 2013 (PDF)

Preguntas de los periodistas

Estrategia de Seguridad Nacional y Consejo de Seguridad Nacional

Nuevos actores y nuevas amenazas

Referencia del Consejo de Ministros del 31-5-2013

Mi análisis, publicado en EL MUNDO el 31 de mayo, horas antes de la aprobación de la Estrategia

La Estrategia Española de Seguridad vía @elmundo_orbythttp://mun.do/10MWiYP 
2:42 PM – 31 May 2013

El Consejo de Ministros aprueba la Estrategia Española de Seguridad

El proyecto hace frente a los principales riesgos y amenazas del siglo XXI

FELIPE SAHAGÚN

Año y medio después de su llegada a Moncloa, el Gobierno de Rajoy tiene previsto aprobar hoy en el Consejo de Ministros el proyecto de Estrategia Española de Seguridad, en el que se definen las directrices, los riesgos y las amenazas principales para la seguridad española –y las respuestas consideradas más eficaces–, y el decreto por el que se crea el primer Consejo de Seguridad Nacional.

Más que la segunda estrategia española en menos de dos años, es una adaptación o actualización de la primera, aprobada el 24 de junio de 2011 por el Ejecutivo de Zapatero. Tanto en su elaboración como en su contenido, el Departamento de Seguridad Nacional, dependiente del Gabinete de la Presidencia, ha procurado respetar lo esencial de la estrategia elaborada por Javier Solana entre 2009 y 2010, consciente de que la política de seguridad tiene que ser una política de consenso y de Estado.

«Nos sentimos confortables con el texto, aunque no sé si sería correcto hablar de estrategia de Estado o de consenso», afirma un representante del PSOE que conoce bien los complicados vericuetos del recorrido. «No es lo mismo empezar de cero que con un texto de calidad», reconoce Alfonso de Senillosa, responsable del departamento que ha coordinado el texto, bajo la supervisión del Gabinete de Presidencia, dirigido por Jorge Moragas, en consultas con el PSOE y con otros partidos, todos los ministerios y centros como el Real Instituto Elcano y el Ceseden. Como la estrategia de 2011, parte de un concepto de seguridad amplio y de la necesidad, para garantizarla, de un enfoque integral y de una estrecha cooperación entre todas las instituciones públicas y privadas.

Se ha procurado despolitizarlo al máximo desde la idea compartida de que, para ser eficaz, la seguridad nacional en el siglo XXI tiene que ser responsabilidad de todos, independientemente de las ideologías, los partidos y los intereses particulares. Para el PSOE, algunos de cuyos principales expertos en seguridad han sido consultados desde septiembre de 2012 sobre los distintos borradores, «lo importante», en palabras de uno de ellos, «no es tanto lo que dice como que, por fin, España tenga una Estrategia de Seguridad de referencia».

Dando por hecho el apoyo del PSOE y de otros partidos, España será uno de los pocos países del mundo que dispondrán de una Estrategia de Seguridad. Si se aplica, España mejorará la coordinación entre las numerosas competencias hoy dispersas, fuente de muchos conflictos entre Defensa y Exteriores, Defensa e Interior, Policía y Guardia Civil…

Igualmente, esta estrategia debería ser la palanca que facilite por fin una Ley de Seguridad Nacional, estrategias sectoriales como las que ya tienen Defensa e Interior para ámbitos como el del ciberespacio, el encaje de la Unidad Militar de Emergencias en el nuevo sistema, la elaboración (más que necesaria) del catálogo de infraestructuras estratégicas que hay que proteger o el diseño de una red nacional hospitalaria de emergencia en previsión de crisis muy graves.

Habrá que revisar la normativa y práctica de protección civil, pues algunas de las normas que siguen en vigor desde hace 20 años han quedado obsoletas. Como las estrategias de los contados países que las tienen, la española es bastante genérica. Por razones obvias, casi es más importante lo que no dice que lo que dice. Inevitable para no caer en provocaciones absurdas y para no facilitar a enemigos potenciales datos que puedan volverse contra nuestro país.

Se nota un poco en el texto definitivo la falta de una mano como la de Andrés Ortega, redactor del proyecto de Solana, aprobado demasiado tarde por el Gobierno de Zapatero, cuando ya no había tiempo para su debate en el Congreso, pero han desaparecido los puntos más polémicos de unos y de otros. En este sentido, el resultado es un empate. Si no es consenso, se parece mucho.

Los retoques o novedades principales están en los capítulos 4 –«Líneas de acción»– y 5, por el que se establece el Consejo de Seguridad Nacional, presidido por el jefe del Gobierno –o el Rey, cuando asista a sus reuniones–, con rango de comisión delegada, a la par con la de Asuntos Económicos.

«A partir del Consejo se irán formando las subcomisiones o grupos de trabajo necesarios de acuerdo con la situación: ciberseguridad, acción marítima, olimpiadas si España consigue de nuevo la sede…», explica Senillosa. «No se trata de aumentar la burocracia ni los presupuestos, dada la crisis en que vivimos, sino, de acuerdo con las exigencias, responder a lo que los propios ministerios y actores principales de la sociedad española vayan demandando», añade.

El Consejo se alimentará de información de todas las administraciones y deberá aprobar un reglamento para concretar su funcionamiento. Se reuniría cada dos meses y estará integrado por el vicepresidente, otros miembros del Gobierno, secretarios de Estado y el director del Gabinete de Presidencia, que será el secretario general, aunque estará abierto a otras autoridades, cargos o personas cuando se considere necesario.

A diferencia del Consejo de Defensa Nacional o la Comisión Delegada para la Gestión de Crisis, que han venido funcionando como instrumentos de carácter litúrgico, con pocas reuniones y sin carácter operativo, con el Consejo de Seguridad Nacional se pretende, sin renunciar a la liturgia, que sea práctico desde el primer día.

La actual Sección de Gestión de Crisis de Presidencia, con un Consejo ya operativo, se transforma en una de las dos patas que sostienen el edificio para todo tipo de alertas, comunicaciones interministeriales, preparación de ejercicios o simulacros, etcétera. La segunda pata del edificio es la Sección de Asuntos Estratégicos, que preparará la agenda del Consejo. La sede del Consejo, en principio, estará en Moncloa y su responsabilidad principal será aunar criterios, coordinar esfuerzos y preparar las iniciativas derivadas de los riesgos y amenazas conocidos o imprevistos.

Los ya conocidos se recogen en el capítulo 3: conflictos armados, terrorismo, ciberamenazas, crimen organizado, inestabilidad económica y financiera, vulnerabilidad energética, proliferación de armas de destrucción masiva, flujos migratorios irregulares, espionaje, emergencias y catástrofes, vulnerabilidad del espacio marítimo y vulnerabilidad de las infraestructuras críticas y servicios esenciales.

Son los 10 recogidos en la estrategia de 2011 y dos nuevos: el espionaje, de forma especial el económico, y la vulnerabilidad del espacio marítimo, muy importante para España, que transporta por mar cerca del 90% de sus importaciones y algo más del 60% de sus exportaciones, incluidos casi todos sus recursos energéticos.

En realidad, más que nuevos, son desafíos recogidos en el anterior documento, pero presentados de forma diferente. Desaparece con ese nombre el capítulo dedicado en 2011 a potenciadores y el capítulo 4 –que entonces recogía los riesgos, las amenazas y las respuestas– se dedica a los objetivos (los mismos en número y naturaleza que los riesgos ya citados) y a las líneas de acción o decisiones necesarias en prevención y persecución frente a esas amenazas.

Cada línea de acción citada en el texto –compromisos con aliados, conciencia y cultura de defensa, sistema energético seguro, colaboración eficaz de todas las administraciones…– choca con límites estructurales y coyunturales, especialmente desde la crisis. Superarlos o sortearlos requerirá el esfuerzo de varios gobiernos y las adaptaciones necesarias a los cambios estratégicos en un mundo cada día más omnipresente, interdependiente, complejo, acelerado, arriesgado e incierto.

Por su interés, para conocer lo que se mantiene y lo que cambia en la Estrategia aprobada el 31 de mayo de 2013, es imprescindible conocer el texto de la Estrategia aprobada por el Gobierno Zapatero el 24 de junio de 2011
Estrategia de Seguridad Nacional 2011 (PDF)
El 3 de junio, el teniente coronel Mario Laborie Iglesias publicaba en la serie Documentos del Instituto Español de Estudios Estratégicos un análisis de la ESN 2013. Recojo sus dos últimos párrafos y las conclusiones, pero animo, sobre todo, a observar el Anexo A, en el que se presentan las similitudes y diferencias principales entre el proyecto de 2011, no aplicado, y el nuevo.
LA ESTRATEGIA DE SEGURIDAD NACIONAL (MAYO 2013)
Análisis del IEEE
La participación de múltiples ministerios, administraciones e incluso empresas requiere la definición de una estructura capaz de coordinar de forma eficaz a todos los organismos que intervienen en seguridad a partir de la aprobación de la Estrategia de Seguridad Nacional. La Estrategia de 2011 reclamaba la creación de “modelo institucional integrado” que diese “respuesta efectiva e integral a los complejos retos de la seguridad en el mundo actual”. No obstante, dadas las circunstancias en las que fue aprobada, no se ha logrado avanzar más allá de la formulación meramente teórica.
En este sentido,  la ESN 2013 da un paso decisivo al crear la estructura del Sistema de Seguridad Nacional sobre la base de dos nuevos organismos: el Consejo de Seguridad Nacional y los Comités especializados. Y lo que es más importante, se determina que en el plazo de seis meses el Consejo de Seguridad Nacional elaborará una propuesta de anteproyecto de Ley Orgánica de Seguridad Nacional para su posterior elevación al Consejo de Ministros.
Esta Ley Orgánica creará de manera definitiva una arquitectura institucional que permita la constitución de un sistema de seguridad integral, diseñado para proporcionar coherencia estratégica a la política de seguridad del Estado, englobando aspectos de Asuntos Exteriores, Defensa, Interior, Industria y Hacienda, entre otros. La presencia en el Consejo de Seguridad Nacional del Director del Gabinete de Presidencia del Gobierno, y no de una figura especifica similar a la existente en otras naciones de nuestro entorno normalmente denominado Consejero de Seguridad Nacional hace pensar que el citado Director de Gabinete realizará las tareas necesarias para dar continuidad al sistema de Seguridad Nacional.
CONCLUSIONES
La ESN dispone de una perspectiva multidisciplinar, que tiene en consideración el nuevo conjunto de amenazas, riesgos y también la concepción estratégica propia de España. Al igual que los países más avanzados, España concibe su Seguridad Nacional por medio del equilibrio ponderado de todos los instrumentos disponibles, tanto públicos como privados Siguiendo el camino marcado en 2011, la ESN se convierte en un proceso racional conformado por una variedad de acciones cuidadosamente integradas.
En cualquier caso tiene más que ver con el liderazgo que debe guiar su concepción e implementación que con los recursos utilizados. Las Estrategias de Seguridad Nacional no deben ser consideradas un fin en sí mismo. Estos documentos constituyen una referencia de máximo nivel para llevar a cabo el planeamiento estratégico, que como actividad política comprensiva, conlleva decisiones para resolver el problema de seguridad. Por ello, la implantación de una estructura institucional se antoja un elemento esencial para la consecución de la seguridad que España y los españoles precisan… leer texto completo
Por haber participado en los debates de la Estrategia de 2011 y de la actualizada, y por su seguimiento de otras estrategias en países de nuestro entorno, Félix Arteaga, investigador principal sobre cuestiones de seguridad en el Real Instituto Elcano, conoce bien los entresijos del proceso. De ahí que su análisis para Elcano del 31 de mayo sea lectura especialmente recomendable:
La Estrategia de Seguridad Nacional 2013
Félix Arteaga
Comentario Elcano 37/2013 – 31/5/2013
Félix Arteaga. Investigador Principal de Seguridad y Defensa / Senior Analyst for Security & Defence. The Elcano Royal InstituteEn 2010 se elaboró la Estrategia Española de Seguridad, siendo la primera vez que un Gobierno elaboraba un documento público en el que se reconocía la existencia de problemas complejos que afectan a la seguridad nacional y para los que se necesitan estructuras y procedimientos distintos de los que se habilitaron para atender a problemas de seguridad del pasado. Las estrategias y los sistemas que las desarrollan han proliferado esto últimos años entre las sociedades avanzadas de nuestro entorno, pero no es un proceso fácil porque obliga a las administraciones y gobiernos a desarrollar un profundo cambio cultural y de mentalidades.

A pesar del amplio consenso de la comunidad estratégica y del esfuerzo del equipo encargado de la redacción, el documento tuvo que esperar varios meses a que el Gobierno aprobara en junio de 2011 la Estrategia Española de Seguridad. Sin embargo, la demora hizo que ya no quedara tiempo material para encontrar el consenso político y de Gobierno suficiente para ponerla en marcha (ver Propuesta para la implantación de una Estrategia de Seguridad Nacional en España del Real Instituto Elcano de 2011)... Seguir leyendo

En el curso del ALEMI, en el CESEDEN, de 1996-1997 coincidi con el entonces teniente coronel -ascendido a general poco después- Jorge Ortega. Desde el primer día descubrí en él y en otros compañeros de aquel curso militares ejemplares e intelectuales admirables. En todas sus responsabilidades desde entonces -y han sido muchas- Jorge ha confirmaco con creces mis primeras impresiones. Aquí recojo su primer comentario sobre la ESN13, publicado por la revista Atenea Digital que él dirige.

LA ESTRATEGIA DE SEGURIDAD NACIONAL ENTRE BAMBALINAS
Jorge Ortega es General de División (R) y actualmente dirige el Área Editorial del Grupo ATENEA

No cabe duda de que, en estos días, «la vedette» en materia de seguridad y defensa nacional es la nueva Estrategia de Seguridad Nacional (ESN). Ya se ha escrito mucho y se seguirá escribiendo sobre el importante documento firmado por el presidente del Gobierno, que nos sitúa en línea con lo que se viene haciendo en las grandes naciones del mundo. Sin embargo, el pasado miércoles, mi buen amigo Vicente Garrido, director del Instituto de Cuestiones Internacionales y Política Exterior (INCIPE) tuvo la gentileza de invitarme a un desayuno de trabajo en el que el almirante José María Terán Elices, uno de los redactores del documento, iba a realizar un análisis del mismo ante un auditorio reducido.

El almirante Terán, antes de entrar en el contenido de la ESN, dedicó un tiempo, que resultó muy interesante, a explicar los entresijos de la forma en que se ha gestado la Estrategia. Como me pareció de gran interés que pudiera conocerse por el lector de ATENEA, solicité la posibilidad de publicar cuanto allí se decía. La verdad es que Terán -nos conocemos hace años- me dejó la pelota en mi tejado al contestarme que lo dejaba a mi discreción.Voy a intentar ser leal con su respuesta.

Para la redacción del documento se organizaron hasta tres grupos de trabajo que incluían uno de alto nivel y uno de exactitud del lenguaje, aunque, a la postre, la mayor parte del trabajo recayó en un grupo de cinco expertos entre los que se encontraba el almirante Terán (por Defensa), Enrique Mora (por Exteriores), también presente en el desayuno, y tres representantes de: Presidencia (a través del CNI), Interior, y la Dirección de Operaciones del Departamento de Seguridad Nacional (que coordinó los trabajos).

Con independencia de la labor de redacción, se han realizado varios hitos, entre los que destaca un foro en el Real Instituto Elcano con ex altas autoridades de los ministerios de Defensa e Interior y un seminario, con participación de países con experiencia en el tema y del socialista Enrique Serrano, vinculado a temas de Defensa y experto en este tipo de documentos que animó a urgir los trabajos (¿un fruto de su anterior experiencia?).

Para tratar de respetar lo de «la prudencia» que se me pidió, me limitaré a señalar que la ESN cumple estrictamente los condicionantes que, a la comisión redactora, impuso el presidente del Gobierno: se ha conseguido un muy alto nivel de consenso con el partido mayoritario de la oposición, se han mantenido las líneas generales de la anterior Estrategia Española de Seguridad del ex presidente Zapatero, se ha acortado algo el texto y se ha logrado que sea más fácil su lectura para lograr una mejor difusión, dado el interés en que el documento sea docente. Hasta aquí lo que creo que me permite mi compromiso. Sólo agregar que, personalmente, con independencia de matices que, más adelante y ya más en frío, podré comentar, me ha supuesto una gran alegría que España disponga de una Estrategia de Seguridad Nacional consensuada y que parece va a tener un pronto un desarrollo legislativo y un seguimiento por nuestras altas autoridades. Mi felicitación a los redactores y a los impulsores. El contenido para otro día.

Una preocupación permanente, casi obsesiva, de los responsables de la seguridad, especialmente en España por la diferente percepción de las amenazas tras casi un siglo de aislamiento, sin participar en ninguna de las grandes guerras que asolaron Europa en el siglo XX, es la opinión pública. Unos por mala conciencia y otros por insensibilidad o ignorancia, el hecho es que durante mucho tiempo apenas se ha invertido en revertir este estado de cosas donde más incidencia tendría dicho esfuerzo: en las escuelas y en los medios de comunicación.

Aunque sólo sean dos gotas de agua en un inmenso océano, me hago eco en este espacio del video de la OSCE sobre el concepto y la necesidad de seguridad, al que espero añadir pronto otro realizado en España.
«Así comienza la seguridad…» es un cortometraje realizado por la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa, que explora los distintos significados de la ‘seguridad’. La seguridad no trata sólo de las relaciones pacíficas entre los Estados, sino también los problemas que afectan a nuestra vida diaria. La OSCE trabaja en todos estos aspectos de la seguridad, desde el control de armas y la lucha contra el terrorismo hasta el buen gobierno, el medio ambiente, la lucha contra la trata de personas, el tráfico de armas y drogas, la democratización, la libertad de prensa y los derechos de las minorías. Con 57 estados miembros de Norteamérica, Europa y Asia, la OSCE es la mayor organización de seguridad regional del mundo, y contribuye a garantizar la paz, la democracia y la estabilidad de más de mil millones de personas. http://osce.org

 

 

Deja una respuesta

Campos requeridos marcados con *.


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.