
Knightley, Phillip (2003). The First Casualty. The War Correspondent as Hero, Propagandist and Mith-Maker from the Crimea to Iraq. Londres: André Deutsch.
Los periodistas no aprenden. Ésa es la sensación que lequeda al lector al terminar de leer The First Casualty, ya un clásico en los estudios de las corresponsalías y la propaganda de guerra. Más
aún, el libro de Knightley deja la duda de si Irak les hará aprender. El libro es un magnífico recorrido histórico por la cobertura informativa de las guerras tomando como referencia dos hitos: la guerra de Crimea y la guerra de Irak.
Crimea y William Howard Russell (The Times) marcan un antes y un después en la historia del periodismo. Nace la figura del corresponsal y con ella algunas de las características que lo van a
acompañar a lo largo de toda su historia: enfrentamientos con el poder, acusaciones de antipatriotismo, importancia del ayudante para elaborar las informaciones, necesidad de tomar precauciones para protegerse, el periodista como protagonista de la información, la censura militar y lo que es más trascendental: el periodista que se deja engañar por la propaganda y acaba siendo un engranaje más
de una máquina perfecta destinada a ganarse el apoyo del público en la contienda.





