
Una imagen de la destrucción causada por los ataques israelíes contra el campo de refugiados de Al-Maghazi, tras la orden de evacuación emitida por el ejército israelí el 12 de junio de 2026 en la ciudad de Gaza, Gaza, Palestina. / Anadolu vía Cadena Ser
Según el informe Alerta 2026! de la Escuela de Cultura de Paz de la UAB, en el último ejercicio se registraron 40 conflictos armados frente a los 37 identificados en 2024. Atendiendo a esta clasificación de la Universidad Autónoma de Barcelona, que comenzó en 2007, solo se habría alcanzado este nivel de conflictos en 2011. Además, el 50% de estos fueron de alta intensidad, siendo África la región con más casos (17), seguida de Asia-Pacífico (12), Oriente Medio (7), Europa (2) y América (2).
María Villellas, codirectora de la Escuela, señala que el aumento de los conflictos se debe a un «debilitamiento del multilateralismo y las herramientas de construcción de paz», aunque sería necesario abordar cada caso en su contexto. «Es un momento de máxima tensión geopolítica a nivel internacional, que se une a unos liderazgos internacionales que están apostando por el uso de la fuerza en lugar de priorizar las herramientas diplomáticas. Existe una consolidación del autoritarismo a nivel internacional», apunta la experta.
La investigadora también señala un aumento del militarismo a escala mundial como factor clave en el incremento de las hostilidades de forma generalizada. Por su parte, Jordi Urgell, también investigador de este centro, explica que es necesario atender a los distintos factores históricos, políticos y tendencias regionales históricas para poder entender el auge en el número de conflictos, así como la forma en que estos deben abordarse.
«Todas estas tendencias o factores internacionales, regionales y globales pueden haber influido en el número de conflictos. Además, puede ser que haya otros fenómenos o tendencias globales que hayan tenido algún tipo de incidencia indirecta, como la crisis económica del 2008, la agudización de la pandemia, el avance de los autoritarismos…», afirma.
«Si no solventas o abordas las causas históricas, sistémicas, estructurales, políticas del conflicto en cuestión, es muy probable que en seis meses, en dos años, bajo nuevos actores o una nueva geopolítica, vuelvan a producirse nuevos ciclos o episodios de violencia», añade.
Los conflictos armados internacionales llegan a su cifra más alta desde 2007
La mayoría de conflictos armados registrados son de carácter interno, aunque este año se ha alcanzado la cifra más alta desde 2007 de conflictos internacionales con nueve casos identificados. De esta forma, a las guerras activas en RDC, la región del Sahel, Rusia–Ucrania, Israel–Hezbollah e Israel–Palestina en 2025 se sumaron India–Pakistán, Tailandia–Camboya, Israel y Estados Unidos–Irán y Yemen (al-houthistas)–Israel, EEUU y Reino Unido. Asimismo, en general, el informe recoge que el 45% de los conflictos afrontaron mayores niveles de hostilidades y violencia que el año anterior.
Urgell subraya que (no de iure, pero sí de facto) las sociedades actuales asisten a un menoscabo del multilateralismo y del derecho internacional. En cierto modo, esto puede verse reflejado en el auge del militarismo, que es uno de los factores que contribuyen al incremento de los niveles de violencia.
«Para lograr objetivos geoestratégicos o de política exterior, hay un resurgimiento bastante evidente a nuestro entender del militarismo. Este se expresa de distintas maneras, algunas que son más objetivables, como la evolución del gasto militar mundial desde el fin de la Guerra Fría», asevera el entrevistado.
A esto Villellas añade que la conflictividad va a seguir estando presente en las sociedades humanas, «pero el hecho de que esta conflictividad entre Estados tenga una deriva violenta es fruto de decisiones políticas de debilitar el sistema multilateral».
Los escenarios de tensión, una herramienta para evitar la escalada del conflicto
Otro de los aspectos analizados por el informe Alerta 2026! son los escenarios de tensión. La Escuela de Cultura de Paz de la UAB define este concepto como aquellas situaciones en las que existe una confrontación a nivel de violencia, movilización social o incluso militar, aunque sin que se llegue a desarrollar un conflicto armado.
El estudio identificó 113 escenarios de tensión en 2025, además de reflejar que el «42% de las tensiones se agravó respecto de 2024, más del doble de los casos que experimentaron una mejora».
«Las tensiones sociopolíticas, si las comparamos con las guerras o los conflictos armados, tal vez no tengan el mismo nivel de visibilidad, pero creo que es muy interesante la mirada sobre estas desde el punto de vista de prevención de conflictos», matiza Urgell.

The Military Balance 2026: An indispensable open-source assessment of the military forces, personnel numbers, equipment inventories and defence economics of over 170 countries.
The Peace Research Institute Oslo (PRIO)
Conflict trends: A global overview, 1946–2025 (PRIO)
Global conflict data release: A dangerous resurgence of war
