(19/09/2024). “Los desafíos del siglo XXI requieren instituciones que resuelvan los problemas del siglo XXI”. Estas declaraciones del Secretario General de Naciones Unidas, António Guterres, resumen la vocación de la «Cumbre del Futuro» que se presenta como una oportunidad para actualizar y reformar las instituciones globales, incluido el Consejo de Seguridad, y la arquitectura financiera internacional “con el fin de reflejar y responder a las realidades políticas y económicas de hoy y de mañana”.
La falta de representatividad en los órganos principales de la organización, las demandas de más participación e inclusión y más transparencia en la toma de decisiones y la rendición de cuentas, y la necesidad de dotar a las instituciones multilaterales de recursos financieros, humanos y técnicos para hacer posible avanzar la Agenda 2030 y sus Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), son algunas de las cuestiones que se abordan en esta publicación coordinada por Anna Ayuso, investigadora sénior de CIDOB. Los artículos se articulan entorno a los cinco ejes principales de la «Cumbre del Futuro»: financiación del desarrollo sostenible; paz y seguridad; ciencia tecnología e innovación; juventud y generaciones futuras, y transformación de la gobernanza global.
Aunque la mayoría de los once autores del CIDOB Report reconocen que no se alcanzarán acuerdos globales en todos los ámbitos mencionados debido al contexto actual de rivalidad geopolítica y competición estratégica, la Cumbre debería finalizar con la adopción por parte de los Estados Miembros del «Pacto para el Futuro», el «Pacto Digital Mundial» y una «Declaración para las Generaciones Futuras» en el anexo. El objetivo del «Pacto para el Futuro» no es tanto elaborar una nueva agenda como ayudar a cumplir las agendas ya existentes. En este sentido, Pol Morillas, director de CIDOB, considera que “la ambición y el alcance de los debates pueden proporcionar una base más acorde con los retos y el grado de complejidad e incerteza del contexto internacional sobre la que poder ir construyendo la gobernanza del futuro en la que el Sur Global emerge como un actor con voz propia”.