Relaciones Internacionales – Comunicación Internacional

Preguntas, anécdotas e historias del reportero mediocre

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No sabría decir cuándo escuché la historia por primera vez, pero seguro que todos los veteranos de RTVE y muchos de otros medios la han escuchado también. Cuentan que, de vuelta de un viaje por América Latina, Manuel Fraga Iribarne, siendo ministro, cortó en seco a un reportero un poco dormido ese día cuando le pidió que hiciera un balance del viaje para RNE.

Manuel Fraga Iribarne

El balance lo hace usted, que para eso le pagan

Nunca he llegado a comprobar si la anécdota sucedió tal como se cuenta, pero se ajusta perfectamente al carácter de Fraga, fallecido hace ya años, y al del redactor que, supuestamente, le hizo la pregunta, cuyo nombre me callo porque no sé si es cierto y, aunque lo fuera, porque un mal día lo puede tener cualquiera.

Diré más: he conocido y trabajado con grandes profesionales que, sin tiempo muchas veces para preparar las preguntas, recurren a lo fácil: el tipo de preguntas que recoge Clases de Periodismo para explicar a profesionales y, sobre todo, a aspirantes a periodistas (en realidad debería servir para cualquier profesión) las preguntas que no se deben hacer cuando se buscan respuestas verdaderamente interesantes.

Repito: cansado estoy de ver excepciones a dicha regla, aunque comparto lo esencial de la crítica. Sucede que, con frecuencia, muchos entrevistados son tan buenos que, independientemente de lo que se les pregunte, dan respuestas de gran interés.

Contaré una experiencia vivida en mis mejores años en RTVE. Cada domingo, inmediatamente antes del telediario de las 15 horas, en la época de Pilar Miró, analizaba en directo la noticia internacional más importante de la semana elegida por mí mismo. Normalmente dedicaba el viernes y el sábado a documentarme y a estudiar a fondo el tema. El domingo por la mañana iba a Torrespaña, pedía en el archivo imágenes para cubrir el texto, cronometrando y sincronizando  la duración de cada plano con mi relato oral, pues las imágenes se emitían como colas en directo y la duración de cada comentario era de 4 a 6 o 7 minutos, una eternidad para el tiempo que se maneja en televisión.

Estos comentarios cerraban un programa de una hora sobre la actualidad de la semana por el que solían pasar invitados de gran prestigio en todos los ámbitos: deporte, música, cine, política, economía, corazón… Resulta que un domingo no apareció el presentador del programa y del telediario siguiente, tal fue la resaca que tenía tras toda una noche de juego y juerga según me acabó confesando su santa esposa. Desesperada, a última hora Pilar Miró me pidió que lo presentara yo. Ese día vinieron como invitados, entre otros, Plácido Domingo, Lucho Gatica y el presidente de la asociación española de catadores de vino, cuyo nombre he olvidado (lo siento).

Los detalles se me han nublado, pero lo esencial no: hice todas las preguntas que, supuestamente, no se deben hacer y obtuve, o así lo creo, respuestas igual o más interesantes -acompañadas de boleros y de guitarra- que si me hubiera pasado horas buscando preguntas sesudas. Superado el trance, me di paso a mí mismo con un análisis sobre el ejército ruso al final de la perestroika al que había dedicado dos días y casi dos noches de trabajo. Casaban mal, lo entiendo, pero así es la vida del periodista. Hay que estar dispuesto a hacer de todo. ¿Qué creen, si no, que es el oficio de corresponsal?

Nunca olvidaré el primer torneo de Forest Hills que tuve que cubrir para Juan Manuel Gozalo en RNE. En 1976 yo sólo había visto raquetas de tenis por televisión y en manos de Santana o de Gimeno. Tuve que hacer un autocursillo acelerado sobre voleas, subidas a red, dejadas… y aprender en horas cómo se cuentan los puntos. Sé que suena a broma, pero telle est la vie. En Sahagún de Campos y en los Paúles de Villafranca del Bierzo las canchas de tenis y otros deportes como el esquí todavía eran lujos desconocidos para la mayoría.

la foto(1)En realidad, el brevísimo manual de preguntas imbéciles del blog clasesdeperiodismo.com que me ha traido hoy hasta aquí es una excusa para compartir el resultado de mis tres años de profesor de reporterismo y redacción en el master de periodismo de El País/Univ Autónoma a finales de los 80 -los consejos que, en los primeros minutos de cada clase, antes de que los alumnos salieran a la calle a buscar información, solíamos compartir Jesús de la Serna, uno de mis primeros y más respetados maestros, y yo con ellos en voz alta, sin ningún afán de dar lecciones o conferencias- y cuatro libros que me parecen de gran utilidad para adentrarse hoy en los entresijos del reporterismo y la redacción.manual cortado

REPORTERISMO Y REDACCIÓN (Master El País 1986-1989)

EL PERIODISTA UNIVERSAL. Por David Randall. Edic. Siglo XXI. (Madrid 1999)

EL BLANCO MÓVIL. Curso de Periodismo. Por Miguel Ángel Bastenier. Ediciones El País (Madrid 2001)

PERIODISMO EN TELEVISIÓN. Entre el espectáculo y el testimonio de la realidad. Por Rafael Díaz Arias. Edic. Bosch (Madrid 2006)

DIRECTRICES EDITORIALES. Valores y criterios de la BBC. Traducción y edición: APM con autorización de la BBC (Madrid 2007) Texto completo gratuito.

BBVA Fundación del Español Urgente

Recomendaciones para un periodismo de calidad en español

 

Manual de Preguntas Imbéciles del Reportero Mediocre

El título de este post lo robamos de la columna “Hacer TV es fácil” del periodista peruano Beto Ortiz, quien nos deja algunas claves para no hacer el ridículo con las preguntas erróneas, inadecuadas o inútiles que hacemos muchas veces los periodistas. No importa si estamos en la televisión, en la radio o en algún medio escrito-digital.

Mi consejo más repetido a los que me han soportado en el oficio siempre ha sido no hacer nunca preguntas-autopista -balance del viaje, cómo le ha ido, qué ha ocurrido…- ni preguntas tan estrechas que puedan responderse con un sí o un no, salvo que la noticia esté, precisamente, en la afirmación o negación de un hecho.

A propósito de la columna de Ortiz recordamos el post de frases cliché empleadas por los periodistas y las críticas que recibieron en redes sociales los periodistas que estaban cubriendo la elección del papa.

A continuación un fragmento de la columna… seguir leyendo

Beto Ortiz

 

“Hacer TV es fácil”

columna completa de Beto Ortiz Pandemonio,

publicada por Perú21.PE el 24-4-2013 a las 00:11

En mis frecuentes incursiones en la historia y en los libros de estilo de los principales medios anglosajones, hace tiempo que me fijé en los siete principios anunciados por Eugene Meyer cuando adquirió el Washington Post en 1933 en una subasta por 825.000 dólares (el periódico estaba en bancarrota):

The Washington Post’s Seven Principles

  1. The first mission of a newspaper is to tell the truth as nearly as the truth may be ascertained.

  2. The Newspaper shall tell ALL the truth so far as it can learn it, concerning the important affairs of America and the world.

  3. As a disseminator of the news, the paper shall observe the decencies that are obligatory upon a private gentleman.

  4. What it prints shall be fit reading for the young as well as for the old.

  5. The newspaper’s duty is to its readers and to the public at large, and not to the private interests of its owners.

  6. In the pursuit of truth, the newspaper shall be prepared to make sacrifices of its material fortunes, if such course be necessary for the public good.

  7. The newspaper shall not be the ally of any special interest, but shall be fair and free and wholesome in its outlook on public affairs and public men.

periodista y maestro en la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano, ofrecía el 14 de mayo de 2013 diez consejos para ejercer con más eficacia y éxito el oficio de periodista en la sociedad de internet y de las redes sociales en el

Tenemos ante nosotros un gran reto: demostrar con nuestro trabajo diario que el periodismo y los periodistas seguimos siendo necesarios a los ciudadanos en las sociedades democráticas. Este post está pensado en un principio para los redactores que ya tienen trabajo, pero creo que podrá ser útil también para estudiantes o periodistas en paro.

Algunos estaréis ya inmersos en la digitalización y si vuestro medio es español, además de la crisis estructural que afecta a toda la Prensa, estaréis sufriendo la coyuntural de nuestra economía. Son tiempos duros, pero en realidad llenos de oportunidades. Como siempre, con el ánimo de abrir el debate y desde el respeto a todas las opiniones, ahí van mis sugerencias…

1. Humildad 2. Servicio público 3. Rigor 4. Fuentes 5. Datos 6. Redes sociales 7. Marca pesonal 8. Tecnología 9. Formación 10. Rebeldía

Y por último una cita de mi admirado Enrique Meneses de máxima actualidad: “En la vida y en el periodismo hay que ser fuerte con los fuertes y débil con los débiles”

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“El periodismo no es para señoritingos” @MABastenier daráTaller: Cómo se escribe para el periódico impreso o digital, http://www.fnpi.org/noticias/noticia/articulo/el-periodismo-no-es-para-senoritingos/  

El tuit de Ximena me llevó a una entrevista publicada el día anterior por la Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano con Miguel Ángel Bastenier que resume perfectamente lo que todo reportero o periodista debe tener en cuenta en su oficio.

En los últimos años se han visto cambios, crisis y renovaciones en la forma de hacer periodismo. Personalmente, ¿cómo has vivido esas transformaciones?

Miguel Ángel Bastenier: El periodismo está en una evolución/revolución. Intacto queda lo que valía para el impreso y sigue valiendo para el digital. Apasionada curiosidad, familiaridad de líquido amniótico con la lengua castellana, velocidad de pensamiento y elaboración, capacidad de ver el ‘ángulo’ de las cosas, idiomas, literatura, historia, cutis encallecido, y un estómago a prueba de gastronomías varias. Yo trato de adquirir la capacidad no solo de representar una historia con la palabra escrita, sino la de verla en lo audiovisual, interactivo y metalenguaje textual. Yo no trabajaré nunca como reportero multiuso, porque ya no tengo la edad, pero me entreno como editor multimedia que es no ya a donde vamos, sino donde ya estamos instalados. En particular, estoy trabajando junto con mi amigo Alex Grijelmo en desarrollar lo que llamamos una nueva ‘narrativa digital’, de todo lo que hablaré en el curso de Cartagena.  

El idioma, la herramienta básica del periodista, se está transformando velozmente: la tecnología inculca cada vez más anglicismos, las herramientas como Twitter exigen nuevas construcciones gramaticales, los hipervínculos de los textos publicados en internet crean una nueva forma de escribir…¿Cómo puede el periodista adaptarse al cambio sin maltratar su herramienta de trabajo?

MAB:Todo esto hay que tenerlo muy claro. Cuando se inventa fuera de nuestra cultura un término que designa algo a lo que no le habíamos puesto nombre porque lo desconocíamos (chip, chat, etc.) no tengo ningún problema en incorporar esos términos al uso corriente y periodístico. Es parecido a lo que le digo a mis alumnos latinoamericanos el primer día de clase: vuestros modismos valen tanto como los míos, y jamás pretenderé hipnotizaros para que escribáis en español peninsular, sino que debéis mantener vuestra visión del mundo que se expresa primero que todo por el lenguaje. Pero fuera de eso, que no es tanto, está la RAE, el canon sin el cual el español se convertiría en un santiamén en una docena o más de lenguas distintas. Y eso no hay que permitirlo, por el interés de todos los hablantes de nuestra formidable y extraordinaria lengua. Mi verdadera nacionalidad es lingüística: el español o lengua castellana.

Para ti es muy clara la diferencia entre un “periodista” y un “escritor de periódicos”.  ¿Qué consecuencias trae para el oficio un contexto en el que los medios contratan cada vez menos reporteros de planta, es decir, en el que hay cada vez menos periodistas y más escritores de periódicos?

MAB:El periodista entiende dimensiones de página, de jerarquía de noticias, de layout para el papel y la web; piensa periódicos, además de escribir en los mismos, opinión o información. El escritor de periódicos, en cambio, escribe artículos, normalmente de opinión, y mucho más excepcionalmente de análisis, que sin ser periodismo en estado puro se aproxima mucho más al trabajo del periodista que lo anterior, porque relaciona su texto interpretativo pero no directamente opinativo con la información diaria, mientras que el opinador escribe sin estar sujeto a ninguna exigencia profesional. El escritor de periódicos puede ser, por supuesto, también periodista (si Dios quiere, yo lo soy) pero son dos cosas distintas, ni mejor ni peor la una que la otra. El escritor de periódicos no tiene por qué entender de periodismo. El periodista, tenga dotes para la enseñanza o no, claro que ha de entender…

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 El 17 de mayo de 2013 Roy Peter Clark asistía a una conferencia en el Washington Post. Tras su intervernción como profesor se convirtió en alumno para escuchar los consejos sobre reporterismo y redacción de cuatro de los mejores reporteros y escritores del Post: David Finkel, Bob Woodward, DeNeen L. Brown y Ezra Klein.

Tomó notas, apuntó todo lo que le pareció útil e interesante y, tres días después, lo compartió con los lectores del periódico. Nos recuerda que no se trata de frases o citas textuales, sino paráfrasis con lo esencial de los consejos escuchados, que presenta en el orden de las presentaciones.

David Finkel, author of reports and books on soldiers returning from war, talking about how to report for story:

  • My intent was to answer a question that needs answering for the reader:  What was it like for a soldier to be there in Iraq.
  • The fact that I stayed in the war zone made all the difference.  I was a continuing presence, not someone who parachuted in and out.
  • Go to a place where other reporters aren’t.  Go to the hidden place, the unseen place.
  • If the tractor with bread and water is headed to feed the refugees in the field, take a flying leap onto the back of that tractor.
  • Assume nothing, ask everything… Seguir leyendo

Bob Woodward, of Watergate fame, one of the most influential reporters and authors of the last 40 years, sharing advice on why people talk:

  • Goal is still to provide readers with the “best obtainable version of the truth.”
  • The best time to knock on the door of a four-star general who will not answer your calls is 8:17 pm — on a Tuesday.
  • When the general opened his door and saw Woodward he asked him, “Are you still doing this shit?”  And then waved him in.
  • He “deplores email reporting.”  His most powerful method is showing up.
  • He gets people to talk to him by proving to them, from his preparation, that he is genuinely interested in who they are and what they care about.
  • To get access to President George W. Bush, he sent to him a 22-page memo, detailing his reporting goals and interests.
  • He is after evidence:  meetings, decision points, memories, diaries, and loves people who take notes at meetings… Seguir leyendo

DeNeen Brown is a veteran feature writer who shared dozens of tips of how to turn articles into stories.

  • We all crave stories.  Her kid asked her, “Tell me the story of it.”
  • Tries to infuse journalism with what she learned about literature in English 101:  irony, theme, tone, voice, rhythm, rising action, falling action, plot.
  • An editor, unsatisfied with her draft told her, “Evoke the soul of the story and send it back to me.”
  • Reading your story should be an experience.  Write like a narrator, who has a voice, and who is taking the reader on a journey.
  • Think about story, what readers need to know. It’s thinking about the story that is the essential act.
  • Figure out the meaning of the story, what it says about life.
  • Look for metaphors, practice similes, even though her son argues that “newspapers are no place for metaphors.”
  • Gather specific, non-stereotypical details… Seguir leyendo

Ezra Klein, a versatile journalist who works in print, television, blogs and social media, discussed what it takes to make hard policy facts easy reading.

  • If you can’t make an important story interesting, you have done something wrong as a journalist.
  • Hates the phrase, “we need to give them their vegetables or spinach.”
  • Believes that if you do it well, readers will line up in the cold to get it.”
  • This is important:  Try to give readers the “feeling of a key turning in a lock.”  Important, secret knowledge will be revealed.
  • He appreciates the approach of columnists Krugman and Brooks in the NYTimes, who, in spite of their ideological differences, share the ability to get you to see something important in a new frame.
  • Also appreciates Stewart and Colbert as policy journalists who gain audience by “covering it with sugar.”
  • First task is to understand it yourself. Read the academic journals and research reports.
  • Take readers on the same journey that you took, just take out the parts that didn’t lead anywhere.
  • The “reverse pyramid” is not your friend.  Prefer the list.
  • Time to blow up the form, to innovate from paragraphs of undifferentiated text.
  • Lift the heavy cargo out of the text with charts and graphs.  Learn to do the math.
  • Q and A — all the way… Seguir leyendo
 

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